limbo
Aunque uno luche con la necesidad constante de no ser Emo, a veces parece algo inevitable.
Ayer no pude dejar de pensar en Monterrey. Tuve en la cabeza imágenes de edificios que conozco de por allá. Vi los cerros famosos y las luces de la planta de Apasco. La vi.
Hoy no me siento ni de aquí, ni de allá: para mi familia y amigos vivo con mi novia, para la familia de novia y sus amigos, vivo con mi mamá. No estoy en ningún lado en realidad, al menos así me siento, como en el limbo.
Ayer no pude dejar de pensar en Monterrey. Tuve en la cabeza imágenes de edificios que conozco de por allá. Vi los cerros famosos y las luces de la planta de Apasco. La vi.
Hoy no me siento ni de aquí, ni de allá: para mi familia y amigos vivo con mi novia, para la familia de novia y sus amigos, vivo con mi mamá. No estoy en ningún lado en realidad, al menos así me siento, como en el limbo.