miércoles, 4 de agosto de 2010

Me mudé a Mérida, Yucatán.

Como por arte de magia aparecí en este lugar.
Siempre tengo la mala costumbre de tomar decisiones increíblemente importantes de manera rápida y sin análisis.
Pasó un año y tan fácil fue llegar, como lo es irme hoy.

Cosas interesantes que puedes hacer en Mérida:
  • Leer un libro.
  • Preparar sopas nissin.
  • Contratar servicio de cable y mirar Los simpson en FOX.
  • Preparar unos huevos revueltos.
  • Beber un poco de Vodka Oso Negro mezclado con coca-cola.
  • Leer blogs.
  • Planear tu regreso a México.
Quizás lo único que extrañe de esta blanca ciudad es que tiene parques con wifi por todos lados y no tienes miedo de que te roben tu laptop a la mitad de la noche, a medio parque mientras chateas con la banda en la mitad de la madrugada.

He dicho.

miércoles, 23 de abril de 2008

limbo

Aunque uno luche con la necesidad constante de no ser Emo, a veces parece algo inevitable.

Ayer no pude dejar de pensar en Monterrey. Tuve en la cabeza imágenes de edificios que conozco de por allá. Vi los cerros famosos y las luces de la planta de Apasco. La vi.

Hoy no me siento ni de aquí, ni de allá: para mi familia y amigos vivo con mi novia, para la familia de novia y sus amigos, vivo con mi mamá. No estoy en ningún lado en realidad, al menos así me siento, como en el limbo.

miércoles, 16 de abril de 2008

Carlos Mota me la pela

No había leído la columna de ese hombre porque francamente leer el Milenio me da una hueva impresionante, leer a sus líderes de opinión me da mucha más.
Como sea me dio por ir a buscar de que trataba su columna y me he quedado sorprendido.

Yo estudio Filosofía. Estudio en la UNAM. Dejé la Ingeniería, colgué la toalla, no tenía la masa para ello.

¿Podría ser contratado en empresas como Unilever, Nokia, Sony o Cemex?¿Querría?

¿Para qué me querrían ahí?

La mayor parte de las cosas que se hacer y que he aprendido en la carrera me alejan. Mis intereses son más irrelevantes para el mundo de los negocios que los hongos en los pies de los futbolistas de la selección mexicana que tienen que usar lotrimin. A uno le cambia la vida el estudiar Humanidades en la UNAM. Entiendo el mundo de una manera diferente a los demás porque dejo de vivir el mundo tal cual me lo dan; me enfrento con un mundo inexistente y yo soy el único maistro que puede construirlo.

La realidad es un hacer trascendental, que no está limitado por nuestra aprehensión, sino por la comprensión de la misma.
Si no entendemos esto, por más ingenierías, MBA's en negocios, o estudios que hagamos, vamos a convertirnos en parte de una realidad que al estar incomprendida, carece de puntos para juzgarse.

El aceptar la realidad como nos la enseñan en todas las escuelas que no son la UNAM (perdón por esta generalidad, NO la creo, pero no se me ocurre otra forma de escribirlo), nos ayuda a no construir nada. Solamente seremos otro ladrillo más en la pared, en una pared que no entendemos.

¿Para que querría yo estar ahí?

Mis ambiciones van para otro lado. Creo en la construcción de una realidad mucho menos culera para todos, estudiando negocios o administración no lo voy a lograr, porque el mundo no se va a convertir en un mejor lugar gracias a los trabajadores exitosos de empresas exitosas.



No. El problema está en la intención profesional con la que egresan varios jóvenes de esas facultades. Quieren romper el mundo, no construirlo. Uno, que está en el mundo de los negocios, se puede topar con un dentista transformado en publirrelacionsta teniendo éxito, prosperando, aunque no fue en lo que originalmente estudió. Pero no es común hallar un filósofo de la UNAM inserto en el mundo de los negocios. ¿Por qué será?

Simplemente porque no nos interesan esos cambios de aire. Si ese hombre tuviera una noción, al menos vaga, de lo que la filosofía es y lo que implica para alguien convertirse en filósofo, no se aventuraría a hacer una pregunta así.

¡¡Sofista!!


Y para terminar...

Espero salir de la Facultad con la intención profesional de romper el mundo. Y después, construir uno mejor. Creo que ha llegado el tiempo en el que el dialogo vale para pura madre, simplemente porque es imposible de llevarse a cabo.

¡ACCION!

viernes, 28 de marzo de 2008

...

Desde que trabajo en el 7-Eleven tengo la oportunidad de mirar las compulsiones que tienen las personas entre las dos y tres de la madrugada.

Creo que la peor que he visto es la de un tipo que compra un gansito y solamente se come la cubierta chocolatosa.

Y de verdad no entiendo como es que a algunas otras personas les gustan los chocotorros... Pinches pastelitos de mierda... ¿Cómo es que alguien se levanta a las 4 de la mañana solamente por un pinche pastelito (2) que sabe a madres??

De verdad que no entiendo a la humanidad.

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Ojalá se mueran todos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Y es que eso de dormir está sobrevalorado...

Al menos eso es lo que la mayoría de la gente piensa y anda por ahí corriendo y diciendole a las demás que debe de acostarse, dormir y dejar que los problemas se le acumulen a uno y luego no sepa ni que hacer consigo mismo... pero... a pesar de que la mayoría de las personas considera necesario eso de dormir, la realidad es que es algo que no le hace bien al cuerpo... nos malgasta, nos hace feos y termina por convertirse en un desperdicio de tiempo.

Los días tienen 24 horas de las cuales 8 están destinadas a dormir... ¿desperdiciar 33.333333333333333333% de mi día en eso? como que no es una opción, sobre todo si se considera que tengo pinchemil cosas que hacer...

Como quiera, yo me despido porque tenog mucho sueño y... necesito dormir.

viernes, 29 de febrero de 2008

Sobre los sentidos

¿Cuál es el sentido más importante que tenemos como seres humanos?


Cada quien tendrá su favorit, pero para responder a una pregunta así, la mayoría de las personas pensarían en el sentido sin el cual su andar en el mundo se viera en definitiva fracasado. Y es que cada quien tiene experiencias propias, personales, únicas, que hacen que valore a cada sentido como lo más importante. Somos subjetivos en nuestros juicios, no podríamos juzgar las cosas de otra manera.

Yo me echo en el pasto. Me pongo a mirar el cielo, las nubes, los árboles, las hojas, los pájaros, los cables, los edificios, las antenas y todo lo que se encuentra arriba de mí. Todo tiene vida. La vida es tan asombrosa. Cada ruido, color, textura, olor y sabor constituyen una parte de la realidad que puedo percibir. Es tan fácil sólo sentir.

Pero... ¿cómo es que sentimos?

Eso es lo complicado de explicar.

Contestar una pregunta así de difícil implica, al menos, suponer lo que el ser humano es.

¿Alguien sabe qué cosa es un ser humano?

Reviviendo al muerto

Aunque nadie lo crea, acá estoy de regreso con este pesimismo que nomás no se aguanta las ganas de dejarme ser quien soy en realidad y me convierte en el tipo que ustedes creen conocer.
Para empezar quiero pedir una disculpa pública para todos aquellos que regresaban buscando un post nuevo y no lo encontraron: la espera ha terminado.
El problema que la mayoría de las personas tenemos al empezar a platicarle algo a alguien (o a unos alguienes, que lo leeran) es que iniciar un relato/escrito/shalalá-cosa-escrita es la cosa más difícil de lograr. El silencio impone.
Para evitar este tipo de problemas trato de deshacerme de todo el estrés que se ha acumulado desde mi última visita a este lugar y empiezo a escribir tonterías. Cuando me canso, digo que eso es todo lo que hay que decir y termino mi post.
Gracias por la atención.